La crisis del petróleo ha vuelto a poner en jaque la estabilidad económica global. En este contexto, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) está considerando la liberación de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, una medida sin precedentes que busca mitigar el impacto de la reciente escalada de tensiones en Medio Oriente y la paralización del tránsito en el Estrecho de Ormuz.
Este estrecho, vital para el comercio energético, canaliza aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La interrupción en esta ruta se ha visto acentuada por ataques del régimen iraní contra embarcaciones, lo que ha generado un clima de incertidumbre en los mercados. Desde el inicio del conflicto, los precios del crudo llegaron a dispararse un 40%, superando brevemente la barrera de los 100 dólares por barril. Aunque en fechas más recientes se observó una cierta moderación, la tensión persiste y el riesgo de una inflación adicional en las principales economías sigue latente.
Durante una reunión de emergencia con representantes de los 32 países miembros, se abordó la posibilidad de una liberación coordinada de reservas. La AIE ya había realizado una intervención similar en 2022, cuando los países miembros liberaron 182 millones de barriles en respuesta a la crisis provocada por la invasión rusa a Ucrania. Esta vez, sin embargo, el volumen de crudo que se plantea liberar es casi el doble, marcando un nuevo récord en la historia del organismo.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, ha explicado que estas reservas están destinadas a ser utilizadas precisamente en momentos de crisis, proporcionando un margen de maniobra significativo para estabilizar el mercado. Actualmente, se dispone de 1.200 millones de barriles en reservas públicas y 600 millones en inventarios comerciales obligatorios, lo que equivale a aproximadamente 124 días de suministro perdido de energía desde la región del Golfo.
La AIE, creada en 1974 tras el embargo petrolero árabe, ha sido un pilar fundamental en la coordinación de políticas energéticas en torno a la seguridad de suministro y la reducción de la volatilidad del mercado. Esta nueva medida podría ser un paso decisivo para enfrentar las turbulencias que afectan al sector energético global.
Con este panorama, el impacto que pueda tener la liberación de reservas en la economía mundial se torna un tema crucial para observar en los próximos días.
Con información de derecha.news






