**Narcos con armas para perforar blindados: investigan un posible atentado contra Pullaro**
El reciente descubrimiento de un arsenal de guerra en Roldán ha llevado a la investigación de un posible atentado dirigido al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Los investigadores creen que las armas estaban destinadas a la organización criminal conocida como Los Menores, que ha demostrado un creciente control territorial en la región.
La alarma se encendió con el hallazgo de fusiles de guerra, específicamente calibre 5.56, entre ellos modelos Colt y Norinco. Este tipo de armamento, que posee la capacidad de atravesar vehículos blindados, indica una planificación meticulosa y un nivel de organización que trasciende el narcotráfico tradicional. Las armas estaban ocultas bajo tierra en tambores plásticos, lo que sugiere que fueron enterradas en un esfuerzo por resguardar su localización.
La conexión que une a este hallazgo con Los Menores, una de las bandas más temidas de Rosario, no es casual. Este grupo ha intensificado el uso de la violencia y ha comenzado a abrir una guerra territorial contra otras facciones del crimen organizado. La presencia de armamento militarizado revela su intención de marcar territorio y responder a cualquier forma de resistencia, incluyendo la del propio gobierno.
Durante el operativo en Roldán, se detuvo a dos individuos relacionados con la banda, Rodrigo Cappelletti y Lautaro Noriega, quienes fueron imputados por asociación ilícita. Ambos son considerados operativos en la custodia del arsenal. Según las investigaciones, detrás de todo esto se asoma un nombre reconocido en el ámbito del narcotráfico: Matías Gazzani, un líder de Los Menores que actualmente se encuentra prófugo y, según se sospecha, tiene conexiones internacionales que complican aún más la situación.
El contexto de este hallazgo no puede pasarse por alto. Rosario ha estado en el centro de una serie de atentados y actos de violencia que hacen evidente que el narcotráfico ya no opera en las sombras, sino que busca visibilidad y control. Esto ha sido exacerbado por las recientes acciones del gobierno provincial que buscan desmantelar las estructuras criminales, como la construcción de un nuevo penal de máxima seguridad en Piñero, diseñado para aislar a los líderes narcos.
El mensaje que transmite el arsenal recuperado es claro y poderoso. El crimen organizado no se limita a operar impunemente; también está dispuesto a intimidar y condicionar al poder político. En este ambiente, la discusión deja de ser únicamente sobre criminalidad y pasa a ser acerca del dominio territorial y la capacidad del Estado de restablecer el orden ante un adversario que actúa con lógica de guerra.
Sin duda, la situación no solo representa un desafío para la seguridad pública, sino también para la estabilidad política en Santa Fe.
Con información de derecha.news.






