En su cuenta de X (@JMilei) y en discursos públicos (incluida una cadena nacional grabada en la Casa Rosada), Milei anunció:
“GANAMOS EL JUICIO DE YPF… La Cámara acaba de revocar totalmente la condena contra la Argentina: el mejor escenario posible (y con menos del 15 % de probabilidades de ocurrencia). Esto implica que Argentina no debe pagar NADA de los aproximadamente hoy USD 18.000 millones. Es histórico, impensado, el mayor logro jurídico de la historia nacional.”
En el acto y la cadena nacional fue aún más explícito y agresivo: dijo que su gobierno “tuvo que venir a arreglar las cagadas del inútil, imbécil e incompetente de Kicillof durante el segundo gobierno de la corrupta y presidiaria Cristina Kirchner”. También usó el “mameluco de YPF” como símbolo y lo presentó como prueba de “gestión” exitosa.
@JMilei¿Cuál es el precedente y contexto histórico?El origen de todo es la expropiación/estatización de YPF en 2012, durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Axel Kicillof (entonces viceministro y luego ministro de Economía) fue el principal artífice.
- El Estado argentino tomó el 51 % de las acciones de YPF (que estaba mayoritariamente en manos de la española Repsol) argumentando que la empresa no invertía lo suficiente y que era necesario recuperar la soberanía energética.
- Repsol y otros accionistas denunciaron que fue una confiscación ilegal. Los fondos de inversión (especialmente Burford Capital y Eton Park, que compraron los derechos de litigio) llevaron el caso a tribunales de Nueva York.
El juicio duró más de 12 años:
- En 2023-2025 la jueza Loretta Preska falló en contra de Argentina y ordenó pagar unos 16.000 millones de dólares + intereses (llegó a casi 18.000 millones). Incluso ordenó, en un momento, que Argentina entregara su 51 % de acciones de YPF como pago parcial.
- Milei (que siempre criticó la expropiación de 2012 como un “experimento colectivista” que costó miles de millones y frenó inversiones) apeló el fallo. Su gobierno contrató un equipo jurídico fuerte y logró que la Cámara de Apelaciones de Nueva York revocara totalmente la condena el 27 de marzo de 2026. Argentina no paga nada (al menos por ahora; el caso de fondo sigue abierto, pero el escenario más grave quedó eliminado).
¿Por qué Milei lo celebra así y ataca al kirchnerismo?
- Económicamente: evita un pago gigantesco que hubiera sido catastrófico para las reservas y la deuda argentina (equivalente a más que el préstamo del FMI de 2024).
- Políticamente: lo usa como arma contra el peronismo/kirchnerismo. Dice que ellos crearon el problema con una “aventura suicida” y que su administración lo solucionó. Es parte de su narrativa habitual de “arreglamos los desastres que dejaron”.
La respuesta de la oposición (Kicillof y kirchnerismo)Axel Kicillof y otros dirigentes responden que Milei es contradictorio:
- Durante años criticó la estatización y quería privatizar YPF.
- Ahora celebra un fallo que, según ellos, valida que la expropiación de 2012 fue legal.
- Lo acusan de “disfrazarse con el mameluco de YPF” sin haberla defendido nunca.
Resumen rápido del contexto general de YPF bajo MileiAunque Milei es liberal y en 2023 prometió privatizar YPF, en la práctica mantuvo el control estatal porque YPF es clave para Vaca Muerta (el shale más grande de la región). Su gobierno impulsó incentivos para la empresa (Horacio Marín como CEO) y proyectos de GNL con Eni, Shell, etc. El juicio era un lastre enorme; ganarlo hoy es un alivio financiero y una victoria jurídica/política.En pocas palabras: Milei celebró un triunfo legal que cierra (por ahora) un capítulo iniciado en 2012 por el kirchnerismo, y lo convirtió en un ataque directo a Kicillof y Cristina. El precedente es esa expropiación de 2012 y el litigio millonario que generó en EE.UU. durante más de una década.
Por qué no es contradictorio, a pesar de que los kukas digan que sí?
La Cámara de Apelaciones de Nueva York (27 de marzo de 2026) sí validó la legalidad de la expropiación de 2012 bajo la ley argentina. Por eso Argentina no paga nada (ni los US$16.100 millones + intereses que había ordenado la jueza Preska). El tribunal dijo explícitamente:
“Las reclamaciones de los accionistas por daños y perjuicios por incumplimiento de contrato contra la República Argentina y la empresa no son admisibles conforme a la legislación argentina, y que las demás reclamaciones […] carecen de fundamento”.
El estatuto privado de YPF (ese artículo 7° que obligaba a hacer una oferta pública si alguien compraba más del 15%) no prevalece sobre la ley de expropiación y la Constitución argentina.
El Estado tiene potestad soberana para expropiar por interés público, y la forma en que se hizo (por ley del Congreso, sin tender offer a todos los accionistas) fue legal.
La jueza Preska había interpretado mal la ley argentina. econojournal.com.ar
Entonces, ¿Kicillof tenía razón y las críticas de Milei (y de muchos liberales durante 14 años) eran equivocadas? Legalmente, sí: el fallo le da la razón a Kicillof en lo técnico-jurídico.
Él y Cristina siempre sostuvieron que la expropiación fue constitucional y soberana, y que los “viejos buitres” (Burford y compañía) intentaban forzar un pago millonario inventando un incumplimiento. El tribunal de EE.UU. acaba de confirmar eso.
Kicillof lo festejó así hoy: “La Justicia de EE.UU. falló a favor de YPF y deja en evidencia años de mentiras”. Y agregó que Milei “nunca tuvo razón”. Cristina también lo reivindicó como decisión soberana. tn.com.ar
Pero Milei no lo ve (ni lo critica) como un tema de “legalidad”. Milei nunca dijo que la expropiación de 2012 fue “ilegal”. Su crítica siempre fue económica, política e ideológica:
- Fue una decisión populista y estatista que ahuyentó la inversión privada en Vaca Muerta durante años (producción cayó, se perdieron oportunidades de dólares y empleo).
- Generó un riesgo financiero gigantesco (14 años de litigio, costos legales, incertidumbre que espantó inversores y bajó el valor de YPF).
- Ideológicamente: “Expropiar está mal” (lo repitió hoy en la cadena nacional). Para él, el Estado no debe confiscar empresas; debe atraer capital privado con reglas claras.
Por eso, aunque celebra la victoria jurídica (“ganamos, no pagamos nada”), la usa para atacar a Kicillof: “Tuvimos que venir a arreglar las cagadas del inútil… de Kicillof”.
Para Milei, el kirchnerismo creó el problema (la estatización + el litigio), y su gobierno solo lo “arregló” ganando la apelación. No es que el fallo “le dé la razón” a Kicillof en lo que a él le importa: la política energética.





