En un hito significativo para el ámbito empresarial, Argentina se posiciona como el país con el registro de marcas más ágil del mundo. Históricamente, el proceso de registro de una marca en el país fue un verdadero desafío, con tiempos de espera que podían extenderse hasta 18 meses para marcas sin conflictos, lo que limitaba la iniciativa privada y creaba un ambiente de incertidumbre.
El nuevo sistema no solo acelera el proceso, sino que también incorpora inteligencia artificial para la realización del examen de fondo, transfiriendo el control de conflictos al sector privado. Gracias a estas innovaciones, una marca que antes tardaba hasta un año y medio en registrarse, ahora podrá obtener su concesión en tan solo 32 días.
Este avance no solo pone de relieve la eficiencia del nuevo sistema, sino que también pone la tecnología al servicio del sector privado, eliminando las cargas burocráticas que habían frenado el desarrollo del emprendimiento en el país. Argentina, con este cambio, reafirma su compromiso con la modernización y el apoyo a quienes deciden invertir en el futuro del país.








