Por Redacción LaDerecha.org
En una jornada histórica que marca la consolidación del cambio de rumbo en Argentina, el presidente Javier Milei inauguró el 144º período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación. Con un discurso cargado de datos, principios de la Escuela Austríaca y una frontalidad que descolocó a la oposición colectivista, el mandatario ratificó que el camino de la libertad no tiene vuelta atrás.
Acompañado por el reconocimiento al “prócer de la libertad”, Alberto Benegas Lynch (h), Milei inició su alocución pasadas las 21:00 horas, recordando el campo minado que recibió en diciembre de 2023. Sin embargo, el tono no fue de lamento, sino de victoria: el Plan Motosierra está rindiendo frutos que la política tradicional creía imposibles.
El hito histórico: Primer presupuesto sin déficit en 100 años
El eje central del mensaje fue la salud de las cuentas públicas. Milei celebró haber alcanzado el primer presupuesto sin déficit fiscal en un siglo, terminando con la “estafa del gasto público” que alimentó la inflación durante décadas.
“Estamos haciendo cosas que llevaban décadas pendientes y que van a hacer a la Argentina grande nuevamente”, afirmó el presidente, destacando también las recientes victorias legislativas en materia de reforma laboral y la nueva ley penal juvenil.
Para el libertario, el equilibrio fiscal no es negociable porque el Estado no tiene dinero propio: cada centavo que gasta el Gobierno es dinero que le quita a los ciudadanos mediante impuestos (robo) o inflación (impuesto encubierto).
“Manga de ladrones”: El cara a cara con la casta
Fiel a su estilo auténtico y sin filtros, Milei no ahorró calificativos para los sectores que intentan frenar el progreso. Ante los cánticos de la tribuna oficialista, el mandatario miró fijo a las bancas opositoras: “Ustedes también pueden cantar porque soy su presidente, les guste o no les guste”.
La estocada final contra el kirchnerismo fue letal. Al referirse a la situación judicial de la exmandataria, sentenció: “Son una manga de ladrones, de chorros, por eso tienen a su líder presa”, asegurando que el destino de Cristina Kirchner seguirá siendo la cárcel por los años de saqueo al bolsillo de los argentinos.
Otros puntos clave del discurso:
- Seguridad y Piquetes: El presidente celebró que, gracias a la gestión de Patricia Bullrich, los cortes de calle bajaron de 9.000 a cero. “Se terminó la intermediación de los parásitos que lucran con la pobreza”, disparó sobre los planes sociales.
- Apertura Económica: Defendió la libre importación frente a los empresarios que prefieren “cazar en el zoológico”. “¿Prefieren pagar una remera 50 dólares cuando la importada vale 5?”, cuestionó, explicando que el ahorro de los consumidores se volcará a otros sectores, generando empleo genuino y no artificial.
- Geopolítica: Ratificó el alineamiento con Estados Unidos e Israel. Ante los gritos de la izquierda y el peronismo, recordó el oscuro pasado de los pactos con Irán: “Vení a explicarme qué pasó con Nisman. Manga de asesinos”.
La batalla cultural contra el “Troskismo” y los privilegios
Incluso hubo momentos de ironía para exponer la irrelevancia de la izquierda radical. A la diputada Myriam Bregman la apodó como la “Chilindrina troska”, mientras que a Nicolás del Caño le recordó que su representación no alcanza ni al 5% de los trabajadores, desmitificando el relato de que el socialismo defiende al laburante.
El presidente concluyó exigiendo a los gobernadores y municipios que sigan el ejemplo nacional: bajen los impuestos. Con la eliminación del Impuesto PAIS ya encaminada, la pelota está ahora del lado de las provincias para dejar de asfixiar al sector privado con Ingresos Brutos y tasas municipales abusivas.
La Argentina de la libertad ha despertado. Como dice el presidente: ¡VIVA LA LIBERTAD CARAJO!






